Cautivo

Por Erik Balderrama y Gerardo Contreras

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Acumulación de dijes de identificación, cada uno representando a un usuario.
Erik Balderrama, Bases de datos, 2021.

I. Cautivo
Por Erik Balderrama

Cautivo tiene como objetivo describir la ruta que atraviesan los datos de usuario en el uso de dispositivos electrónicos en la era de la información, para vislumbrar las incongruencias de la “instrumentalización mutua” entre los servicios de internet y sus usuarios. ¿Quién utiliza a quién en estos intercambios?, ¿los usuarios obtienen realmente un beneficio?, ¿el internet satisface las necesidades virtuales?, ¿vale la pena pagar ese costo?

El internet, más que un servicio, se ha transformado en una necesidad. Este proyecto intenta recalcar la importancia que tienen los datos capturados por los dispositivos y transferidos a los proveedores de servicios de internet. Cuando utilizamos algún dispositivo conectado a internet, obtenemos un beneficio inmediato, pero esta extensión tecnológica no sirve sólo al usuario, sino también a grandes corporaciones que son capaces de capturar la interacción de sus usuarios con la intención de mejorar sus algoritmos y vender publicidad.

El mundo capitalista en la era de la información modifica la existencia humana y no humana hasta hacerlas semejantes: estamos ante especies domesticadas, subjetividades en cautiverio y datos enjaulados.

Instalación de las piezas en conjunto, la red WiFi y el Router CNC en el centro, y los dijes de identificación encriptados acumulándose alrededor.
Erik Balderrama, Instalación, 2021.

II. La condición no humana ¿Pueden hacerse ladrillos sin arcilla?
Por Gerardo Contreras

¿Qué pasaría si una corporación –más cercana a una Pequeña y Mediana Empresa (PyME) o una StartUp– se encargara de producir especulaciones estéticas con nuestra información, transformándonos a fuerza de voluntad en especies de compañía? Este momento económico “más allá de la ética” que nos está dotando el imaginario empresarial de Silicon Valley es del que Erik Balderrama se vale para presentarnos este capricho corporativo. En este ensayo visual de su proyecto Cautivo, se presentan procesos difusos de intercambios intangibles a partir de su nueva red descentralizada de internet.

Los datos de cada usuario son encriptados en dijes de identificación únicos.
Erik Balderrama, Dije y CNC, 2021.

Se bosqueja un horizonte económico virtualmente infinito, como si la vida no dejará de manifestarse a cada instante a través de datos. Datos, datos, datos que brotan como una fuente inagotable de recursos.

La eterna juventud del capitalismo de plataformas y la sangre empresarial corre por las venas de la tecnocultura. Esa jugosa vitalidad en la net economy nos transforma.

Digamos que la mutación particular de datos se personaliza cada vez más como una apuesta al giro subjetivo de la informática. Si existe un cautiverio de los usuarios, será en forma de especies de una compañía relacionadas con la virtualización del mundo, un totalitarismo del roll playing y la multiplicidad de ecosistemas corporativos. “Tiramos los dados” al aceptar cualquier política de privacidad, algunas casillas se rellenan de una u otra forma y el registro de esta actividad se vuelve la moneda de cambio.

Pantalla que aparece después de establecer conexión de un dispositivo móvil al punto de acceso WiFi.
Erik Balderrama, Portal Cautivo, 2021.
https://bit.ly/Cautivo-Form

Detalle de un dije de identificación.
Erik Balderrama, Dije, 2021.

La acumulación de datos en estos tiempos no permite vislumbrar quién y qué se hace con esa información, pues no podemos imaginar cómo se almacena y suministra. Asumirnos como “cautivxs” tiene una potencia en el devenir virtual de especies y en las identidades no humanas que exploran la informática e incorporan herramientas de atracción y producción de deseo que tienden a volvernos especies de compañía.

Dije de identificación en collar para mascotas.
Erik Balderrama, Mascota, 2021.

Gerardo Contreras
Es artista visual, trabaja entre Oaxaca y la Ciudad de México. Sus intereses se enfocan en las interfaces digitales, investiga la relación económica entre las cosmovisiones y las metodologías corporativas. Emplea la escritura, la instalación y la animación digital para crear procesos colaborativos que abordan medios tradicionales del arte.

Erik Balderrama (Chihuahua, 1996)
Vive y trabaja en la Ciudad de México. Es artista visual egresado de la Licenciatura de Artes Visuales en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda”. Anteriormente cursó la carrera de Artes Plásticas en la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH). Su obra artística aborda la cultura digital, la teoría de medios y el animismo tecnológico sobre la condición de especie humana y la formación de hábitats del mundo mediatizado a través de la interacción en de la información en redes informáticas (macrodatos y algoritmos).