Sobrevolar los cadáveres.
La fotografía de Einar Sira

Por Vera Castillo

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Einar Sira, Constructed bird, 2020.

Los animales han formado parte de la vida humana a través de las colecciones en museos naturales, donde se han clasificado y estudiado una buena cantidad de insectos, mamíferos, aves, peces, moluscos, arácnidos, entre otros. La relación entre personas y especies animales y vegetales ha quedado establecida incluso a nivel epistemológico, pues la clasificación de las especies ha contribuido a la configuración en el pensamiento científico en distintas épocas.

En el contexto de la Europa expansionista en proceso de industrialización en el siglo XIX ocurrió un auge en la construcción de edificaciones y vías de comunicación terrestre en países europeos y americanos. Durante los trabajos de excavación se descubrieron restos fósiles y materiales, a partir de los cuales surgieron novedosos estudios en campos de conocimiento, como la biología. Este fue el caso de la teoría de la evolución de Darwin, que después permitió el surgimiento de corrientes de pensamiento como el evolucionismo y el difusionismo en disciplinas como la antropología y la arqueología. De manera posterior a los hallazgos de fósiles y su estudio, las ilustraciones científicas tomaron relevancia en la representación de los animales extintos. ¿Hubo un ejercicio de imaginación en estas ilustraciones hechas por paleontólogos?

Einar Sira, Constructed bird woodo, 2018.

Einar Sira, Bird- seaweed- feet, 2018.

En 1998, el historiador del arte W. J. T. Mitchell estudió las imágenes de dinosaurios y su proliferación cultural en los años noventa con el estreno de la película Jurassic Park, dirigida por Steven Spilberg. Según menciona, estas representaciones de saurópsidos fueron creadas por paleontólogos a partir de evidencias, aunque en realidad el registro fósil era (y continúa siendo) muy fragmentario1.

Einar Sira, Dead bird no. 1, 2013.

Einar Sira, Constructed bird, 2020.

Einar Sira, Dead bird posing no 2, 2019.

¿Cómo es que las imágenes construidas de manera científica y basadas en fósiles animales han impactado en el conocimiento sobre el pasado y el presente de las múltiples especies?

¿En dónde queda el elemento imaginario en los dibujos científicos?

Einar Sira, Red feet, 2020.

Pensemos de qué manera podrían fabricarse imágenes de nuevas especies animales a partir de los restos óseos que ya conocemos. Aquí vale la pena aludir al trabajo del artista noruego Einar Sira, en cuyas fotografías es posible identificar ese cruce entre “lo real y lo imaginario”2 del cual hablaba Mitchell. Sira está en constante acercamiento con la muerte animal debido a los cadáveres y restos óseos que se encuentra en su andar cotidiano. Esa aproximación a la muerte se da en dos direcciones: por un lado, observa durante meses el cambio en los cuerpos animales en estado de descomposición, y por otro, recolecta fragmentos de esqueletos de distintos animales que luego recompone para crear un modelo paleontológico de animales fantásticos. Esto último no es parte del objetivo artístico de Sira, pero sus fotografías nos remiten a la labor imaginativa de los científicos.

Einar Sira, Bird bones, 2017.

Einar Sira, Dead hare walking, 2021.

En la visión de Sira, un cuadrúpedo puede conformarse de dieciocho o diecinueve vértebras, un cráneo alargado, un pico, un tórax formado de apenas unos cuantos huesos, fémures y patas de crustáceo. Otra fotografía muestra huesos sobre un fondo negro en un acomodo que, sin que sea un propósito del fotógrafo, se asemeja al registro visual realizado en el ámbito paleontológico. El trabajo de Sira parte de este ejercicio de imaginación que responde a la pregunta ¿qué pasaría si…?, también se aproxima a la labor de reconstrucción científica de animales que han realizado los paleontólogos en el pasado. La relevancia de su obra recae, principalmente, en el registro fotográfico que hace de sus hallazgos, aludiendo, inconscientemente, al imaginario científico empleado en el dibujo para la reconstrucción anatómica de los animales.

El ejercicio de imaginación ha sido necesario en las ciencias tanto para explicar las ausencias, como para introducir nuevos modelos.

Un ejemplo de ello es la “reptilización” de los dinosaurios (escamas como piel), o la creación de la primera imagen de un agujero negro, que nos deja ver cómo estos objetos no pueden ser explicados por la astrofísica exclusivamente a través de ecuaciones matemáticas3.

Las fotografías de Sira no son ni pretenden ser científicas, pero sí muestran ese elemento imaginativo que está presente en la creación, tanto artística como científica. Su acercamiento a la muerte también trae consigo el nacimiento de nuevas imágenes y la reflexión sobre nuestro propio entendimiento del pasado en el planeta.

Vera Castillo (Ciudad de México, 1991)
Es historiadora. Su trabajo se centra en la fotografía en el ámbito de la arqueología durante el siglo XX.

Einar Sira (Noruega)
Su trabajo reflexiona en torno a la muerte y la relación humana con los animales. En 2020 autopublicó el libro «Post Vitam». Ha expuesto su serie “Post Vitam” en ANIMA MUNDI-Its Liquid- Festival Internacional de Arte en Venecia, en FIXphoto en Londres. Fue finalista en el premio de arte COCA en el Centro de Artistas Contemporáneos COCA.

1 W. J. T. Mitchell, The last dinosaur book, (Chicago: The University of Chicago Press, 1998), 4.

2 Términos propuestos por Mitchell en The last dinosaur book.

3 Para conocer más sobre la captura de la primera imagen de un agujero negro ver la película documental Black Holes: The edge of All We Know (2021) dirigida por Peter Galison.