Emojis




Foto de producto

Hoy en día en nuestra sociedad, la labor creativa atraviesa por un momento de precariedad: el valor asignado a una profesión se encuentra devaluado, el Estado se desentiende de sus obligaciones básicas, y las formas de trabajo y contratación asociadas al freelance y outsourcing orillan a la mayor parte de la población hacia los límites de lo mínimo. En este panorama gran parte del sector artístico ha optado por sostener sus proyectos individuales a través de la colaboración editorial y fotográfica con la industria publicitaria.

Históricamente contamos con autores que han establecido estas colaboraciones como otro campo de exploración de lo visual. La relación de la fotografía con la cultura de masas tuvo un lugar protagónico en las vanguardias soviéticas y el arte pop. Autores como Andy Warhol, Claes Oldenburg o Jeff Koons ironizan la presencia de lo desechable, hueco y consumible de nuestro mundo. Mientras que Lázlo Moholy-Nagy hablaba de la existencia de fuerzas creativas en la publicidad en la década de 1930.

Artistas mexicanos como Melquiades Herrera y Maris Bustamante, miembros del "No Grupo", abordaron su fascinación por la cultura popular y objetos cotidianos desde un humor ácido y por medio del performance, la instalación y la fotografía. Ejemplo también de la apropiación crítica de la publicidad en el arte, son los carteles de la artista norteamericana Barbara Krueger, donde mezcla fotografías y textos en composiciones que cuestionan la noción de mercancía: I shop therefore I am (Compro, luego existo).






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